domingo, 24 de agosto de 2014

UNA CURIOSA HISTORIA CARAQUEÑA, ,

o la ropa interior de nylon que nació en Antímano...


Las mujeres felices, porque rara vez las medias se corrían o rompían pero los fabricantes no lo estaban tanto porque significaba que no se iban a vender muchas medias...



Versión de Guillermo Sáez Alvarez

Tomado de "Caraqueñerias"
(Cuentos De Dos Décadas y Pico)
de Bendahan, Danie, Editorial:
Fundación Bancaribe, Caracas, 1986

Como asiduo usuario de internet, a veces descubro cosas curiosas. El presente artículo se refiere a una de ellas, y aunque es una versión y no copia textual, menciono la fuente. Recuerdo perfectamente todos los detalles; se trata de cómo nacieron las primeras prendas femeninas de nylon.

El año 1945, los Estados Unidos deciden desmantelar una base en la isla de Trinidad.

En consecuencia, deciden vender a precios de mercado libre todo lo existente en dicha base. Y la gente comenzó a adquirir jeeps, camiones, lanchas para la pesca, gorras, uniformes, botas y paracaídas sin uso.

A todas estas, Don Rosele Lipsb y su esposa, Doña Ribcale, (inmigrantes rusos) y habitantes de Antímano desde 1937, deciden comprar, por su bajo precio, algunos paracaídas de nylon sin uso, compra esta que jamás iban a usar obviamente, y quizás lo hicieron solo por tener un recuerdo.

Don Yosele, hombre curioso, comenzó a pensar qué hacer con esta tela tan suave, tan fina y tan ligera y no se le ocurría nada práctico, hasta que su esposa le dio una idea que entusiasmó a Don Rosele pues parece que estaba dando en clavo: confeccionaría prendas pequeñas de uso femenino y de inmediato pusieron manos a la obra, ya que la señora conocía muy bien el arte de la costura y confección, y fue así como nacieron las primaras pantaletas, sostenes y otras prendas de ese nylon tan especial.

Ya que la palabra nylon era anglosajona, comenzaron a practicar su pronunciación, procurando imitar ese acento.

El negocio tuvo un éxito inmediato, pues las féminas se sentían cómodas con esa tela tan suave, ligera y fina y se vendieron como pan caliente.

Pero lejos estaban de sospechar que esas telas que cubrían sus partes más íntimas, provenían de paracaídas que nunca se usaron durante la guerra; solo sabían que se llamaba nylon.

Por:Guillermo Sáez Alvarez
Versión libre del original.
Porlamar, 20 de agosto de 2014.


LA LAGUNA DE CATIA Y LA ANTIGUA CÁRCEL MODELO,

algo hoy ya en el olvido de muchos…



A menudo se echa en cara a la juventud el creer que el mundo comienza con ella. Cierto, pero la vejez cree aún más a menudo que el mundo acaba con ella. ¿Qué es peor?...
Christian Friedrich Hebbel
Por: Guillermo Sáez Álvarez

LA LAGUNA DE CATIA



Hace muchos años existió en el oeste de Caracas, en lo que es hoy Los Magallanes de Catia, una laguna utilizada para el esparcimiento de los caraqueños. Alquilaban canoas para pasear y existía un local o bar llamado “Bar Pulmonía”, nombre curioso, pero cuyo origen se debe a que a la laguna llegaban las frías brisas de El Junquito y parece que más de uno pescó una pulmonía.

Yo, aunque aún muchacho la recuerdo vagamente y de haber dado un paseo en bote. No recuerdo exactamente cuando desapareció, pero pudo haber sucedido por los años 40-45, pues esa zona la llamaban cuartel y era el sitio donde armábamos nuestras caimaneras de beisbol y es obvio que ya no existía. La información que se da en internet no es exacta y habla de las obras del metro de Caracas, plaza Pérez Bonalde y Boulevard de Catia cosa que sucedió años después.

Cuando se iniciaron las obras del metro la laguna ya no existía y quien lo dice es un testigo. Lo que sí se construyó fue la llamada Cárcel Modelo, en el segundo Gobierno de Rafael Caldera de la cual hablaré también en este artículo. Es probable que la laguna fuera alimentada por la quebrada de Caroata que a su vez recibía aguas de la quebrada Agua Salada, Agua Salud y El Polvorín. No poseo información sobre el área que cubría la laguna, pero presumo que eran varias hectáreas. Al secarse la laguna, quedó mucho terreno apto para campos deportivos o construcciones, terrenos que permanecieron así durante varios años mientras surgiera un proyecto y fué en parte de esas tierras donde se construyó la Cárcel Modelo.

Mientras tanto, para 1947 comenzó a hablarse de un sistema de transporte rápido para Caracas; La ciudad crecía aceleradamente, el tráfico automotor crecía y una obra de gran envergadura se hacía necesaria; se hicieron muchos estudios y no fué sino en 1963 cuando se iniciaron las obras del metro de Caracas. Es por eso que Catia tuvo que transformarse e igual pasaría con todo el trayecto por donde pasaría el moderno transporte.

LA CARCEL MODELO



Durante el segundo gobierno de Rafael Caldera, en 1949 el gobierno, que disponía de bastante espacio, por el que había dejado la laguna de Catia, decidió construir una cárcel llamada a constituirse en modelo para el resto de las cárceles del país . Este proyecto, comenzó a hacerse realidad el mismo año 49 en un área de 23.500 m2. La diferencia con otras cárceles consistía en clasificar a los privados de libertad por el tipo de delito que hubiesen cometido. De este modo se evitaba que dentro de la misma cárcel se formaran mafias y no pagaran justos por pecadores al mezclarse presos peligrosos con otros que habían cometido delitos menores: habría un horario especial para las visitas de manera que pudieran hacerlo sin ningún temor. En una ocasión visité a un amigo que estaba detenido por una causa menor y el ambiente era de camaradería y seguridad.

Con el tiempo lo que parecía un sueño fue deteriorándose. Hubo filtraciones en el sistema como si un virus o una pandemia hiciera fracasar el ensayo. Se detectaron armas blancas y de fuego en un principio artesanales que fueron decomisadas y al poco tiempo volvían debido a la corrupción interna dentro del personal . No recuerdo la fecha, pero la llamada Cárcel Modelo terminó siendo clausurada.

Aquellos terrenos que después de la desaparición de la laguna permanecieron baldíos y nos servían para armar nuestras caimaneras fueron ocupados por súper-bloques de apartamentos y la transformación de Catia.

….Y todavía, en algunos sitios de Caracas quedaban techos rojos.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
18 de agosto de 2014.

HACIENDAS Y TRAPICHES,

algo para el recuerdo...


En las tierras ocupadas por los encomenderos y sus descendientes se fundaron las haciendas y trapiches; éstas fueron las unidades de explotación económico-social más importantes del período colonia y hasta la aparición del petróleo…
JotaDobleVe



Transcripción de:
 Guillermo Sáez Álvarez

Por la ventana abierta, el campesino amanecer iba esparciendo dentro del cuarto, junto con su hálito generoso, su turbia claridad. De los contornos venían ecos de labor madrugadora: voces de gañán que buscaba por entre los tablones el buey cerrero que en la noche se soltó, mujidos de vacas en el ordeño, palabras aisladas en el silencio, el trabajoso rodar de un carro tempranero por los callejones, el sordo rumor de la molienda nocturna, allá en el trapiche. A ratos oíase el griterío de las bandadas de pericos que empezaban a salir de la montaña. Cantaban los gallos; a una bronca clarinada próxima, más allá , otra, clara y vibrante, y otra a los lejos, apagada y quejumbrosa, como un ayear.

    - Un reborde de luz corría por detrás de los montes haciendo resaltar la cresta de Los Picos de Naiguatá, las lomas rotundas de La Silla la línea ondulante de las serranías del sur, y en el abra próxima donde El Avila sumía sus últimas estribaciones, un alba sin arreboles se iba levantando y encendiendo. Abajo, en la noche remisa del valle, blanqueaban los cañaverales de “Los Mijaos”, en torno a la sombra vigilante del torreón del trapiche, en cuyo extremo se alzaba un fantástico árbol de humo. En los ranchos comenzaban a brillar los hogares.

    - El aire sereno del amanecer comenzaba a removerse, oloroso a tierras recién volteadas, a estiércol refrescado al relente de la noche a bagazo rezumante, y a ratos traía envuelta en un áspero tufo de alambique y de cachaza, la caliente fragancia de melado que hervía en las pailas de la oficina, o de la montaña cercana, el olor agreste y sabroso del matorral serenado.

    - anduvo a través de los campos de la hacienda, cruzando los rastrojos de donde se levantaban a su paso bulliciosas bandadas de capanegras y de tordos, saltando por encima de los tablones recién surcados metiéndose por entre los cañaverales, evitando el encuentro de la gente que discurría por los callejones, para saborear a solas el interno deleite de exaltadas imaginaciones. Luego remontó el cauce de un arroyo que bajaba del monte, trepando descalzo por la piedras bruñidas por las chorreras hasta un paraje sombrío donde había un ojo de agua.

Manaba esta en el cuenco de una roca revestida de musgos y de helechos; grupos de bejucos colgaban de los altos y coposos árboles que tendían por encima un toldo de frescura y de recogimiento; atravesado en el cauce pudríase el tronco añoso de un jabillo derribado, y por debajo de él, la hebra del arroyo se deslizaba con un ruido suave hacia un remanso obscuro. El ambiente era frio y denso a la luz tamizada por el follaje, tenía tonos verdinegros; más allá, cauce arriba de la seca torrentera, lucían manchas de sol en los claros del bosque. Un suave rumor nocturno de élitros en las espesuras marcaba el ritmo apacible de aquel silencio lleno de solemnidad y de misterio.

Fuente:
El Ultimo Solar
La Geografía Venezolana en la obra de Rómulo Gallegos
Por Juan Liscano.

Transcripción de:
 Guillermo Sáez Álvarez,
el 16-08-2014.




viernes, 15 de agosto de 2014

NO HAY PEOR CUÑA QUE LA DEL MISMO PALO,

o algo de nosotros mismos...


...la frase se refiere al daño puede ser muy difícil de tolerar, pero cuando ese perjuicio ha sido provocado por alguien cercano o querido, del que tal vez no esperábamos algo así, resulta mucho más doloroso...



Por: Guillermo Sáez Álvarez

Quizás pocos sepan que este es un refrán cubano, y según leí su origen es el siguiente:

Los leñadores  son, en realidad, aquellos que con su esfuerzo y su hacha se dedican a derribar un árbol, pero para facilitar su tarea y evitar fatigarse demasiado inventaron un truco: clavan una cuña en el árbol sacada del mismo, y el árbol cae más rápido.  ¿Curioso, verdad?

Los refranes son producto de la sabiduría popular, de las propias experiencias vividas, y es por eso que no fallan nunca.

Y que me perdonen mis lectores si hablo de mí mismo y mis propias experiencias, y es que más de una vez  lo he comprobado en la vida real.

Que mejor ejemplo que este Blog, que en compañía del buen amigo JotaDobleVe publicamos en las páginas de internet con temas de nuestra propia inspiración o de recuerdos vividos y también de algunos colaboradores que nos envían generosamente sus trabajos, por cierto muy buenos.  Yo diría modestamente que somos afortunados, pues el Blog  ha tenidos más éxito del que esperábamos, lo cual puede comprobarse por las cartas que recibimos de nuestros amables y consecuentes lectores a los cuales les agradecemos infinitamente sus comentarios.

Pero también debo decir, si quiero ser honesto y veraz,  que al menos hasta ahora, los que menos nos leen son nuestros propios familiares (al menos en mi caso), y aquí cabe el conocido refrán de que no hay peor cuña que las del mismo palo.

Seguro que piensan y por eso no nos dan importancia, al menos a mí, que por ser ya bastante mayorcito, ya que soy un bisabuelo y mis neuronas no funcionan como deberían funcionar y lo que escribo no vale la  pena leerlo. Lo que pasa es que no se han molestado o, no sé, pues los viejos muchas veces tenemos más cosas que contar, cosas que están en el baúl de los recuerdos y los jóvenes no conocen.

Hace poco escribí un artículo de cómo era la vida antes de existir la televisión, invento este, que con programas de mal gusto, atrapa a nuestra juventud y solo les da malos ejemplos con su mediocridad -digo yo-.

Mi compañero de blog, diez años menor que yo y con el doble de experiencia en muchos aspectos de la vida, libre de eso que llaman egoísmo, y con varios blogs de gran éxito en su haber, estoy seguro que me dará la razón.

A todos los que nos leen, muchas gracias.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
14 de agosto de 2014.



miércoles, 13 de agosto de 2014

HISTORIA DE UN SOBREVIVIENTE…

El amigo y compañero en el Blog Guillermo Sáez A. me envía la historia que publicamos abajo.

Yo por ser -como me denomino a veces- un “excedente de la 2a guerra mundial” me levanté escuchando ese tipo de historias. Recientemente, y en las reuniones con los pocos familiares de mi padre que encontré al llegar a Holanda escuché muchas de esas historias -pero sin el final feliz- sobre mis propios tíos; por esa razón no le di mucha importancia a lo enviado por Guillermo… Casos similares ocurrieron por toda Europa y aún son temas de conversación en las reuniones sociales y familiares…

Les narro algo:
 
En Holanda, y sobre todo en La Haya hay la costumbre de sonar las alarmas al medio día del primer lunes de cada mes, son las mismas que anunciaban los bombardeos en los años 40’s (hoy serían accionadas en caso de desbordamiento de los canales); pues bien aunque han pasado 70 años de los últimos bombardeos, uno puede ver en la calle ancianos, rondando los 90 años, mirando al cielo cuando las tocan. Eso me llamó mucho la atención recién llegado a este bello país del norte de Europa que además de cientos de años de guerras religiosas, pasó por las dos últimas guerras mundiales con sólo el esfuerzo de sus habitantes…

Pero en vista de que soy, como se dice, parte involucrada; me convencí que la historia debería conocerse; como un aliciente a las personas que aún tienen esperanzas de encontrar algún familiar ausente.

Por lo tanto, y con la venia de ustedes, la publico
J.W.J. de Wekker Vegas

HISTORIA DE UN SOBREVIVIENTE DE LA 2a. GUERRA MUNDIAL

o un ejemplo de perseverancia, fe, amor y fidelidad

Es un relato real que escuché anoche y que vale la pena difundir, por ser un ejemplo de perseverancia y fe…




Reproducción de: Guillermo Sáez Álvarez


Oslo, Noruega 1938.

Erik Jurgens, el protagonista de la historia, de 20 años de edad, trabajaba en una empresa comercial en Oslo y simultáneamente estudiaba música.

Concluido sus estudios musicales entró  a formar parte de la Orquesta Sinfónica de Oslo. Allí conoció a una chica de 19 años de la cual se enamoró y  se casaron.

Al año, su esposa Samantha dio a luz 2 bellas criaturas (gemelas) que llevaron felicidad al matrimonio y a las cuales puso por nombre Mud y Naomi.

En 1939 estalla la 2a. Guerra Mundial y Erik es llamado al ejército.

Al poco tiempo cae prisionero de los alemanes y pasa 6 años sin saber nada de su mujer y sus hijas.

Al ser liberado corre a su anterior residencia y no las encuentra ni nadie supo darle noticias de ellas. Desesperado visita todas las embajadas, busca a los antiguos amigos sin conseguir a ninguno. Solo le dicen que pudieron haber emigrado a América del Sur.

Consigue algún dinero y viaja a Suramérica. Visita Uruguay, Brasil, Paraguay y Argentina. Ninguna Embajada sabía nada. Sin embargo, algo le decía que estaban vivas en algún lugar y nunca perdió la fe.

Se vio obligado a buscar trabajo como músico en Buenos Aires, y así pasaron 15 años, durante los cuales no cesó en su empeño de encontrar a su mujer y a sus hijas, las cuales debían tener ya 23 años. Había escrito a todas la Embajadas para que le informaran si sabían de ellas. Mientras tanto trabajaba y reunía dinero.

En 1961 decide regresar a Noruega.

A los 6 meses de estar en Oslo, recibe una carta de la Embajada de Suecia. Su corazón estaba a punto de explotar y las manos le temblaban. Al fin abre a carta y era de su esposa. Casi cae tendido de un infarto y de la alegría.

Cuando al fin, después de 23 años ve bajar del avión a 3 bellas mujeres y las reconoce inmediatamente, y ellas, también a él, corren simultáneamente a abrazarse terminando felizmente esta pequeña gran historia, ejemplo de perseverancia, fe, amor y fidelidad pocas veces vista.

Guillermo Sáez Álvarez,
mayo de 2012.

LA FINAL DE BEISBOL 1952-53,

o la "onda corta" para escuchar la narración…

Una acotación adicional al anterior y excelente artículo “CUANDO NO HABÍA TELEVISIÓN,” del amigo Guillermo Sáez…


Por: JotaDobleVe

En días atrás y criticándoles -a mis nietas- la nueva moda de los celulares y las tabletas, les contaba,  que cuando yo tenía su edad no existía la televisión y mi hijo -de ya 45 años- agregó“:

   - y en mis tiempos no existía la TV a color.

La cara de la nieta menor fue de asombro, y la mayor la puso de incredulidad…  
   - ¿Y qué hacían para pasar el tiempo?,  preguntaron las dos casi al unisonó...

Como he dicho antes yo soy un poco más mocito que Guillermo y con 10 u 11 años viví el nacimiento de la T.V. en Venezuela.

Vivía en Coche (El Valle); y corrían los años 50’s, un vecino -el Sr. Rafael Bello- llevo uno de los primeros televisores a esa urbanización; era un inmenso mueble con un televisor  “EMERSON” de 13 Plg. en él…

Para la muchachada de la zona se acabó  “Tamakum”, “Los Ángeles de la Calle” y “El Bachiller y Bartolo”, escuchados en la radio, y comenzamos, en verdadero cambote, a sentarnos alrededor de ese misterioso aparato para ver una sonsa programación pero que incorporaba figuras moviéndose como en el cine; nuevos programas, como “El Inspector Nick”, “Las Morochas” y –algo nuevo para todos- “La Lucha Libre” nos pegaron al nuevo aparátejo…  

Todos estábamos embobados por ese nuevo invento el cuál, al final, terminó embobando a media humanidad…

Mi padre, por aquella época, tenía una finquita productora de cambures por los lados de San Sebastián de los Reyes , población situada a unos 100 Km de Caracas y al norte del estado Aragua. Yo estaba en la finca con un primo pasándonos unos días de vacaciones… 

Eso fue por 1952-53, año en que se jugaba una final entre el “Cervecería de Caracas” y los “Turcos de Magallanes”…  No nos lo podíamos perder ese juego final del campeonato, yo era magallanero Y mi primo caraquista. En la temporada pasada habíamos ganado, y ese año si lo hacíamos sería la segunda en fila en contra del Caracas como se dice: “Su eterno rival”.

Todos esperábamos ansiosos escuchar el juego por “Radio Rumbos” en onda corta ya que las emisoras caraqueñas no llegaban a ese pueblo, mi padre tenía un viejo radio Zenit Transoceánico de los 40’s y confiábamos poder escuchar  en él el Juego; pero, en las pruebas que hicimos la estática -por falta de una buena antena- era espantosa y nos faltaban baterías (la radio usaba ocho tacos de linterna)… nos fuimos al cambural y empleamos como antena un pelo de alambre de púas de la cerca y usamos para suplir los tacos de linterna el acumulador de  un VolksWagen…

Y así entre el ruido de la estática, y una trasmisión en clave Morse que se metía de repente pudimos escuchar un 75% del juego, el cual por cierto, perdió “El Magallanes” para la felicidad de mi primo…

Terminaba de narrar mi historia, y la nieta menor quien estaba supuestamente distraída enviando WHATAPP’s con su celular me dice:

¿Y cómo podían vivir, abuelo?, yo le he estado enviando -con mi celular- lo que dices a mi prima Yura quién está en el Canadá para que vea lo que estás diciendo y ella me dice que eso son invenciones tuyas...

¡¡Y NOSOTROS A PICHES 100 KM DE CARACAS CASI NI PUDIMOS ESCUCHAR POR RADIO EL P&%O JUEGO!!
SI -MIS AMIGOS- LAS COSAS HAN CAMBIADO…

Por: JotaDobleVe,
13/08/2014


martes, 12 de agosto de 2014

CUANDO NO HABÍA TELEVISIÓN,

o, recuerdos de la Caracas de los techos rojos

...la televisión es un medio de comunicación muy importante que llega a todos los hogares y a las clases sociales por lo cual tiene gran influencia en el comportamiento de los individuos y más aún en los niños, pero:
¿Cómo era la Venezuela antes de la TV?...



Por: Guillermo Sáez Álvarez

Pocas personas sabrán de aquellos años :

Desde 1930 y en adelante, cuando, en la casa de La Pastora, todos nos arremolinábamos alrededor de aquella caja parlante para escuchar la primera radio novela que se trasmitió en Caracas por la estación Broadcasting Caracas titulada “El misterio de los ojos escarlata”, escrita por Alfredo Cortina y protagonizada por Cecilia Martínez (1935) . Si mal no recuerdo, el argumento tenía que ver con unas piedras preciosas, pertenecientes a una tribu indígena y la heredera era Cecilia Martínez; se presentaba a las 8.30 de la noche los días martes y viernes . La introducción musical, o tema de la novela es parte de un poema sinfónico de corte oriental y lo recuerdo perfectamente aunque yo era solo un niño. Sin embargo, nunca olvidé la música pero olvidé el título o ya lo hubiera conseguido por internet,

Los dueños de Broadcasting Caracas eran los Phelps, dueños también del Almacén Americano y el Automóvil Universal. La emisora con el tiempo pasó a llamarse Radio Caracas, dirigida por Edgar Anzola.

Alfredo Cortina escribió varias novelas para radio, entre ellas La Leyenda del Tirano, sobre la vida del tirano Aguirre.

Entre los íconos de la época estaba Don Rafael Guinand, que se presentaba también en teatro con obras humorísticas. Recuerdo haberlo visto una vez en una comedia teatral.

Los primeros programas se basaban en obras de Julio Verne, Emilio Zolá, Emilio Salgari y eran sainetes que se presentaban en capítulos dramatizados, o si lo prefieren, eran narrados.

Dentro del cuerpo de actores y escritores estaban Rosalia Narváez, Alfredo Cortina, Mario García Arocha, Rafael Guinand, y sus hijas Ana Teresa y Josefina.

Otros programas de los años 30-40 eran Frijolito y Robustiana, programa cómico, El Tío Nicolás con sus cuentos de Tio Tigre y Tío Conejo y la Bruja Cumbamba. Hay que recordar también a otro ícono de la época que era Carlos Fernández. Me olvidaba de un programa cómico llamado La Familia Buche y Pluma, de bastante éxito.

Con el pasar de los años fueron surgiendo nuevas estaciones de radio como Ondas Populares, Radiodifusora Venezuela, Radio Continente, Radio Tropical y Radio Libertador. Esta última tenía un programa de variedades de tipo maratónico dirigido por uno de los pioneros de la radio: Domingo Pérez parecido a Sábado Sensacional.

En dicho programa se invitaba a artistas que cantaban en vivo, entre ellas las hermanitas Alvarez, sobrinas de mi madre y se hacían concursos y se repartían premios. Además había un auditorio para el público. El programa era una vez a la semana y yo asistí más de una vez.

Cuando comenzaron a presentarse radionovelas cubanas, hubo una que fue el boom de la época; se trataba de El Derecho de Nacer de Felix B. Caignet que trataba el tema de la maternidad y los hijos naturales. Dentro de la cursilería propia de aquellos tiempos, El Derecho de Nacer fue un éxito sin precedentes que alborotó a Caracas que la tomó muy en serio y la gente esperaba ansiosa a que Don Rafael hablara, pues había sufrido un ataque cerebral que lo dejó mudo, hasta que llegó el día en que Don Rafael habló y todo Caracas lo celebró.

Más adelante surgieron otras novelas importadas como El Misterio de las Tres Torres, Los Ángeles de la Calle, Tamakún "el vengador errante", etc.

Hasta que por los años 50 llegó la televisión en blanco y negro y un tiempo más tarde, la televisión a color que lo transformó todo.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
11 de agosto de 2014.


lunes, 11 de agosto de 2014

AQUELLOS AÑOS EN LA PASTORA,

tomado del baúl de los recuerdos…


...una o más trabajadoras domésticas, tradicionalmente denominadas "criadas" o "sirvientas", eran personajes normales en todas las casas de las clases media o alta de la Caracas de antaño...



Por: Guillermo Sáez Álvarez

Dolores Correa, Tiota, Casimira, María Barrios, son nombres que no les dicen nada, pero que sirvieron como empleadas en la casa de La Pastora cuando por aquellos años, 1940-45, por ser una familia grande, y no pudiendo mi madre ni Tiota con todo, teníamos que buscar ayuda para cocinar o para servicio de adentro en labores de aseo y atender en la mesa a mis padres y mis tíos, trabajo que hacía Dolores. También estaba mi abuela, pues el abuelo murió en 1939.

Tengo que hacer una excepción, pues Tiota vivió siempre con nosotros y murió a los 102 años. Dolores Correa era criada de mi abuela, que la celaba de cualquier hombre que se le acercara, hasta que aceptó a un portugués llamado Antonio Baena que se la llevó e ignoro si tuvieron hijos.

María Barrios vivió con nosotros bastantes años haciendo de todo un poco, y Casimira era cocinera. Estas las cambiábamos con cierta frecuencia quizás porque mis tíos en eso de la comida eran caprichosos, pero nunca tratamos mal a ninguna, aunque nos alegraba cuando llegaba una nueva porque íbamos a cambiar de sazón. Ganaban 3 comidas y un sueldo acorde a la época,

En una ocasión entró a trabajar una muchacha para ayudar con mis hermanos más pequeños. Era una catirita buenamoza que supuestamente me dio un sobrino que nunca conocí, pues mi hermano Francisco no perdonaba a nadie y le puso una barriguita. La muchacha se fue antes de dar a luz y como mi hermano no hablaba de esas cosas conmigo, nunca supe nada de ella y si parió a su hijo o no.

Con el tiempo, mis tíos se fueron casando y disminuyendo los habitantes de la casa hasta que solo quedamos mis padres y nosotros que fuimos creciendo y yendo al colegio, hasta que al casarse Dolores, Tiota quedó encargada de la cocina y no hubo que contratar a nadie para ese trabajo, aunque sí para cuidar a los más pequeños y fue cuando entró a servir la joven de quien les hablé que le sirvió también a Francisco, pero en la cama.

Debo aclarar que el único de mis tíos renuente para casarse fue mi tío José. Estábamos en 1943. Francisco y yo ya éramos adultos y estaban por ocurrir hechos curiosos y muy confidenciales por lo cual la presencia de personas extrañas no convenía.

Y fue la búsqueda de un tesoro que supuestamente perteneció al Conde de Alkiza y que narro con lujo de detalles en el cuento que publico en este mismo Blog titulado: EL TESORO DEL CONDE DE ALQUIZA, que ojalá lean.

Y valgan estos comentarios de índole doméstico, para promocionar mi cuento que aunque quizás algo largo para mi estilo les va a resultar muy ameno, interesante y bastante curioso e histórico.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
Agosto 2014.


sábado, 9 de agosto de 2014

LOS TRANVÍAS DE CARACAS,

o cuando la vida transcurría lentamente…

…fue antes de aquel momento en que todos los lentos medios transporte fueron arrollados por el camión y el automóvil... ¿el comienzo del presente, acaso?...

Coches y tranvías de caballos en Caño Amarillo
Por Guillermo Sáez Álvarez

Eran buenos tiempos aquellos, una Caracas más tranquila, con sus pintorescos tranvías de los cuales tengo bastantes recuerdos. Sustituyeron a los tranvías tirados por caballos.  Mis recuerdos vienen de 1935 hasta 1947, año en que dejaron de funcionar y sustituidos por los llamados trolebuses, también eléctricos, pero no usaban rieles sino neumáticos.

No voy a hablar sobre cuestiones técnicas que ya hay bastantes en Internet, además de fotos. Prefiero contar algunas anécdotas para hacer más ameno este escrito.

Tranvía de caballos

Vivíamos de Truco a Guanábano y para no subir las 8 cuadras que nos separaban, tomábamos el tranvía en la plaza bolívar. Todos tenían colector, es decir, el que cobraba los 0,25 que costaba el pasaje.

Yo conocía ya a varios conductores y cuando llegábamos a la esquina del Truco le decía: métele 9 que era la máxima velocidad equivalente a 25 kph. y cuando pasábamos por la casa reducía la velocidad  para bajarnos con el tranvía aún rodando. Recuerdo mucho a mi padre cuando se tiraba al pasar frente a la casa.

De la plaza bolívar salían tranvías hacia el valle y otros sitios de la ciudad

El tranvía de Caracas
El  de La Pastora  finalizaba su trayecto casi hasta la Puerta de Caracas, pero de la plaza en adelante la subida era empinada. Si mal no recuerdo llegaban hasta la esquina de San Vicente o la de Medina.

Entre mis anécdotas recuerdo cuando tuve un problema con un colector y nos agarramos a golpes. La causa fue que me vio discutiendo con una muchacha y el muy intrépido se bajó quizás pensando que la iba a golpear. Nada más lejos de mis intenciones, pero la cosa no pasó de unos cuantos golpes.

El trolebús heredero del tranvía
Otro de mis recuerdos es el tranvía que construyó el señor Toro que se hizo famoso porque era a escala e idéntico a un tranvía de verdad y era visitado por mucha gente. El señor Toro era un artesano extraordinario y hacía maquetas de la ciudad de Caracas. Pienso que ha debido estudiar arquitectura.

En unos de mis artículos publicado en este blog hay uno titulado: la Caracas de los años 40, donde menciono a los tranvías llamados “salta-pericos” por los brincos que pegaba. Salía de la Estación Agua de Maíz en los Dos Caminos y llegaba a Los Chorros que en aquella época era el balneario de los caraqueños.

Recuerdo también cuando para jugar al “gurrufío”, poníamos las tapitas de refrescos en los rieles, y al pasar el tranvía las dejaba lisitas y filosas ahorrándonos el tener que machacarlas con una piedra.

A pesar de ser lentos, pasear en tranvía era un placer, pero el crecimiento de la ciudad los hizo desaparecer por la llegada de medios de transporte más rápidos como los autobuses.

No acostumbro extenderme demasiado en mis escritos Prefiero ser corto y conciso como me dijeron alguna vez. Prefiero que me lean a que abandonen mis artículos por fastidiosos.  Así que hasta aquí llego por ahora.

Por Guillermo Sáez Álvarez,
7 de agosto de 2014.

Una completa descripción histórica la encontrará en:  THE TRAMWAYS OF "LOS TRANVÍAS DE CARACAS", VENEZUELA.  Por: Allen Morrison.  Texto traducido al español por:   Marcelo Madariaga


jueves, 7 de agosto de 2014

LA REINA PEPIADA,

o algo netamente caraqueño...


... todos los viajeros extranjeros que vinieron a Venezuela durante el siglo XIX son unánimes en señalar los escasos atractivos de la arepa, demasiado insípida para su gusto...



Por Pablo Blanco.

Es la arepa más famosa del país. Su receta original dice que es una tostada rellena de pollo guisado y luego horneado, acompañado de lonjas de aguacate y granos de guisantes. Actualmente, los establecimientos la rellenan con ensalada de gallina, mayonesa y aguacate.

Su creador aún está vivo, se llama Heriberto Álvarez, tiene 83 años y es nativo de Las Araujas, una población del estado Trujillo. 

La autoría de la Reina Pepiada no es sólo mía sino también de mis seis hermanos ya fallecidos y, por supuesto, de mi ingeniosa madre: María de los Santos Álvarez, que en paz descanse.
Todo comenzó cuando mi papá murió, estando nosotros muy jóvenes. Mi mamá nos trasladó desde Trujillo para Caracas en un camión de estacas. Nos instalamos en la Esquina de Cola e’ Pato, en El Guarataro. Allí montamos un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosas que la gente se venía desde El Paraíso, expresamente, a probarlas. Como nos fue tan bien pudimos abrir otro local de Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda. Mis hermanos y yo le pusimos El Chance.
Fue allí donde vendimos las primeras tostadas. Nuestro primer cliente se acercó a las 8:30 de la mañana, en octubre del año 49. Nos preguntó: ‘Muchachos, ¿qué es eso de tostadas?’. Le explicamos que así se le decía a la arepa rellenita en Trujillo. Pidió una de queso de mano y se la devoró gustosamente. En ese momento se llamaba Alfredo Sánchez, vivía a una cuadra del negocio y era un aficionado al canto. Después se convirtió en Alfredo Sadel. Imagínese qué suerte nos dio ese señor de ser el primero que se comiera una de nuestras arepas”.

El origen del nombre.

“Con el tiempo fuimos creciendo y, en el año 55, abrimos Los Hermanos Álvarez en La Gran Avenida, la que comunica Plaza Venezuela con Sabana Grande. Estábamos en un punto estratégico, porque teníamos al lado la hermosa floristería de las hermanas Belloso y un negocio muy visitado que se llamaba Todo París. Nuestros clientes fijos eran Aquiles Nazoa, Oscar Yanes, Billo Frómeta y Abelardo Raidi, entre otros. Ese mismo año, la señorita Susana Duijm ganó el Miss Mundo.

Para rendirle homenaje, vestimos de reina a una de nuestras sobrinas, que tenía apenas 12 años. La sentamos como en un altarcito para que la gente la viera en el establecimiento. Entonces pasó un señor y nos preguntó por qué teníamos a esa niña allí. Le explicamos que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Nos dijo: ‘¡Pero si yo soy el papá de Susana! Se las voy a traer para acá’. Y así fue. Un viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la señorita Susana con su papá. Yo le di una tostada en sus manos y le dije: ‘Mire, esta tostadita se la preparó mi mamá especialmente y se va a llamar La Reina, así como lo es usted’.

Ella me dijo: ‘Muchas gracias, mijo’, y se la comió con un juguito. Y como en esa época, a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba ‘pepiadas’, le pusimos ese apellido a la arepa. Mantuvimos el negocio hasta el año 68. Otro que nos promocionó incondicionalmente fue Renny Ottolina. ¡Cómo se portó ese señor con nosotros!”. Sobre la preparación original.

“Se amasaba muy bien la mezcla y se le incorporaba una cucharadita de mantequilla. En aquella época se conseguía la marca Alfa, que era muy buena y salía barata. Así, la masa adquiría una textura más flexible y perdurable. Una vez que se les daba forma, las arepas iban al budare por cinco minutos, luego al fogón hasta que se les levantaba la conchita, lo cual indicaba que estaban listas. El relleno, originalmente, es un pollo macerado: mi mamá primero lo sancochaba y le ponía bastante aliño y lo dejaba hasta el día siguiente en la nevera. Después lo horneaba y posteriormente era que le sacaba las lonjitas para rellenar la arepa. Una ocurrencia de ella fue ponerle aguacate.

Y como en el negocio teníamos (guisantes) petit pois, porque a la gente le encantaba, entonces los añadimos a la arepa”.

Alrededor del reinado.

"Después de La Reina vino otra arepa que también se hizo famosa. Era La Multisápida. La llamamos así porque Rómulo Betancourt hablaba, en los cincuenta, del surgimiento de una política multisápida.
Queríamos hacer alusión a algo que estaba sobre el tapete. La nuestra tenía un poquito de queso, otro poquito de chicharrón, otro de pollo… Bien bonita, eso sí. No menos famosa fue La Prohibitiva. Era una tostada rellena de caviar, un invento de uno de mis hermanos como estrategia de ventas.
La Reina costaba un bolívar y la gente se quejaba de que era muy cara, ya que las demás no pasaban de real y medio o real y cuartillo. Entonces pusimos La Prohibitiva a 27 bolívares para que La Reina luciera mucho más barata. Pero el venezolano siempre ha sido muy pantallero. Nunca faltaba alguno que llegara y dijera a todo gañote: ‘¡Álvarez, dame una prohibitiva!’, y en secreto te susurraba: ‘de queso de mano’. Todo era para aparentar que podían pagar una cosa que nunca se vendió.
Otro de nuestros productos principales lo llamamos ‘Sistema Nervioso’. No era más que el mondongo. Le pusimos así por un borrachito maracucho que siempre nos visitaba y pedía: ‘Dame un nervioso’. Según él, era lo único que le quitaba el malestar. Pero el cliente, quizás, más importante que tuvimos fue el señor Luis Caballero Mejías. Una noche se presentó con una bolsita de harina y nos dijo: ‘Muchachos yo preparé esta mezcla a ver si las arepas me quedan igual a las de ustedes’. Nos pidió que la probáramos y nos explicó que eran dos kilos de maíz, primero sancochados, luego molidos y posteriormente secados. Nos fue muy bien con esa mezcla. Y cómo no, si lo que nos estaba dando era la fórmula de la HARINA PAN.

Un día se presentó un señor llamado Lorenzo Mendoza y le compró la receta. Lo demás es historia”.

FUENTE: Revista Estampa – El Universal –
Edición 54 Aniversario, 2007