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viernes, 4 de julio de 2014

LA PASTORA,

donde nacen los Techos Rojos…




Por: Guillermo Sáez Álvarez

Tengo que retroceder más de 70 años. Cierro los ojos. Las imagines se agitan como dentro de una bolsa llena de papelitos, como si hubiera despedazado un periódico y numerado cada uno  como si fuera a hacer una rifa y comienzo a ver cosas, pero sin sentido… ¡Ahhhh!, logré ver lo que parece una cara, un dedo y al fin sé que es Tiota. Sigo removiendo y veo algo que me huele a café .Me confundo yo mismo y me pregunto ¿cómo es posible oler un papel?, pero no cabe duda, es café y comienzo a entender: si, es esa infusión de esencias arábicas que sale del papel. Deben ser la cinco de la madrugada y también se debe a Tiota, la que vivió 110 años y así voy hilvanando pedacitos de un periódico con signos inmóviles de quien sabe cuándo.

He estado soñando y en ese duerme-vela donde no estoy ni dormido ni despierto y  veo una luz que se asoma tímidamente por la puerta, y es la luz de otro día. Eso significa que estoy despierto y mis fosas nasales captan…esta vez sí, el sabroso aroma.

Ya Tiota se asoma empujando un poquito la puerta con una taza en la mano con la cafeína de cada mañana. Yo tengo 12 años, pero mi vicio tiene muchos más, pero si es vicio, he vivido con él más de 80 y sé que no hace mal o no tendría la edad que tengo.

Miro el reloj y son las 6 am. Me levanto sin despertar a Elena y me dirijo a la cocina, preparo 4 tazas de café negro y me siento afuera,  viendo los ficus que se alinean en la calle No. 6  entre sorbo y sorbo.

Entonces recuerdo el sueño; no estoy en La Pastora de cuando tenía 12 años, pero tampoco en Los Rosales donde un triste día partió Tiota.  Estoy en La Arboleda donde cada día medito en ese intervalo de tiempo, mientras Elena se levanta a comenzar su rutina que se repite casi exactamente igual y la escucho hablando sola con sus pensamientos como si rezara. Ya sé que pronto tendré mi avena,  que acompaño con un cambur y café con leche.

Cuando me siento frente al monitor de mi computadora, llevo en mi mente el tema del día.  Hablaré de La Pastora, aunque lo haya hecho muchas veces, pero esta vez será diferente. Allí viví, o vivimos 20 años y yo estaba muy lejos de unirme a la fiel compañera  con la que he compartido penas , alegrías, tristezas, hijos, nietos y ahora 2 biznietas y un biznieto, los amores más recientes, y más consentidos.

Desde el sueño, cuando tenía 12  años,  hasta los 24  y Tiota, nuestra aya vivía, nos cuidó hasta que crecimos en aquella casona de Truco a Guanábano y viví la mayoría de mis aventuras, noviazgos, travesuras, excursiones, deportes y por supuesto mis estudios de primaria y secundaria comenzando por las hermanitas Calcaño, las monjas Franciscanas, el Colegio San Ignacio, el Liceo Alcázar.

Quién que haya leído mi memorias y mis cuentos no recuerda la casona de La Pastora, con sus 7 habitaciones, 3 patios, 3 tanques de agua y un segundo piso donde vivía Tiota, al que yo llamo el cuarto No. 7 y que de niños le teníamos miedo porque pensábamos que tenía algo de bruja, se sabía La Magnífica y el Credo al Revés, su cuarto estaba lleno de imágenes de santos y podía correr los aguaceros. También recuerdo que mi tío Aquilino a quien llamábamos Viejo Sáez alentaba esos miedos con sus historias y cuentos de Juan Sin Miedo y Pedro Rimales, y nos encerraba en el tenebroso cuarto para amedrentarnos.

La casona  donde salían fantasmas y yo podría jurar que vi uno. Era una mujer toda vestida de blanco que entró al baño, abrió la regadera, dejó la puerta abierta, yo me asomé…. y nada. Mi padre me asegura que también la vio.

La casona donde viví con mis tíos que se fueron casando, hasta que quedamos solo con nuestros padres y los hermanos que habían nacido.

La casona donde durante 2 años acompañé a mi abuelo al mercado de San Jacinto, hasta que se marchó de este mundo en 1939, justamente cuando comenzaba la segunda guerra mundial.

La casona donde y que había un tesoro enterrado y buscamos y buscamos sin encontrar nada. Solo tierra.  Era el supuesto tesoro del Conde de Alquiza.

Pero retrocedamos a 1931-32 a la escuela de las hermanitas Calcaño, donde estudié mis primeras letras y me enamoré por primera vez. Se llamaba María Luisita y era lo más bello de este mundo. Ella también estaba enamorada y sus padres eran ricos burgueses.  Al crecer se olvidó de mí. Ojalá haya sido feliz.

Si mal no recuerdo entré al Colegio San Ignacio por los años  33 y 34 de los hermanos Jesuitas.  Junto al Colegio La Salle eran los mejores de Caracas. Con ellos aprendí bastante, jugué fútbol y conocimos el Ávila (hoy Guaraira Repano) de extremo a extremo.

Mientras yo crecía, mis hermanas también, siendo Josefina la más bella. Por ella tuve varios pleitos y también por mi hermano Rafael (10 años menor que yo)

Cuando se habla de La Pastora, es imposible olvidar el Parque Sanabria, una urbanización de casas-quintas entre Guanábano y Dos Pilitas. Era para nosotros el sitio habitual de reunión, de hacer deporte como boxeo y béisbol, molestando de paso a los vecinos que más de una vez llamaron a la policía, pero como teníamos un sitio de escape que daba a la quebrada de Catuche, siempre escapábamos ilesos por un rincón llamado “El Mojonal” donde los gendarmes no entraban ni locos. Lo del nombre ustedes se imaginarán porqué.

He escrito muchos artículos donde hablo de la Caracas  de los 40, de El Hatillo, Los Chorros, prácticamente en ellos se resume toda mi vida y mis contactos los han leído todos. En  Mis Memorias hablo desde mi llegada a La Pastora hasta mi matrimonio en  1950.

He escrito poco acerca de aventuras sentimentales, pero antes de casarme tuve varias novias y muchas amigas, destacándose la familia Croes que fueron casi como hermanas. Tuve una novia que vivía en Barquisimeto y muchas aventuras amorosas.

Aunque no tuve estudios universitarios, aprendí mucho sobre artes plásticas y fisicoculturismo. También como dibujante de Sistemas, caligrafía y contaduría.

En la Universidad Central trabajé 4 años en la Biblioteca de la Escuela de ingeniería donde a través de Jesús Romero conocí a una de sus hermanas que fue mi novia un corto tiempo.

Tengo muchas anécdotas que he contado en mis escritos y que casi todos mis contactos conocen.


Paseo por la Ciudad colonial de caracas



Comencé hablando de la Pastora y terminé hablando de mí, pero no puedo separar mi vida en la parroquia, pues fue allí donde viví mi juventud  y la mayoría de mis aventuras. También donde conocí a mis mejores amigos y amigas. Ya La Pastora habrá dejado de ser junto a la Caracas de antes, la parroquia de los techos rojos y de aquellos amigos pienso que soy el único que aún está en este mundo.


Afortunadamente  de aquella época aún existe el CALVARIO, gracias a la reciente recuperación  de las muchas que se le han hecho a través de los años.

Ojalá ande por ahí un buen amigo con quien tuve mucha comunicación y vivimos, con 10 años de diferencia, casi las mismas aventuras.

Por:   Guillermo Sáez Álvarez,
10 de mayo de 2014



jueves, 19 de junio de 2014

MAS RECUERDOS DE LA CARACAS DE AYER,

o, la Plaza Venezuela y sus alrededores...


Hasta 1965 funcionó, al lado de la bomba de la Plaza Venezuela, el famoso restaurant de Toni Grandi, que ofrecía buena mesa, música y shows (allí se despidió Pedro Vargas de Venezuela). En esa bomba le daba agua a su caballo el cochero Isidoro Cabrera, quien solía trasladarse al este para ir a cazar a los clientes en el restaurante Héctors de la Avenida Casanova, o parranderos que quisieran salir a dar una serenata. Muchas veces se encaramó en su coche, acompañado de unos músicos, algún marido trasnochado que de ese modo ganaba indulgencias con su mujer, quien no tenía más remedio que hacer que todos pasaran adelante a continuar la fiesta. Ya entonces era la Gran Avenida un lugar predilecto de los trasnochadores, si bien los músicos se mantenían frente al Toni para ligar sus clientes.
                                                                               Por: Eleazar López-Contreras  

BOMBA EN LA PLAZA VENEZUELA


Por: Luis Rondón
sábado 9 june 2012

Ubicada entre Sabana Grande y la Plaza Venezuela, la Gran Avenida fue construida en 1955 y albergaba muchos comercios, incluyendo el cabaret Todo París y la famosa arepera de los Hermanos Álvarez (al lado de la floristería de las hermanas Belloso), donde fue inventada la “reina pepeada” (en honor a Susana Djuim, que acababa de ser electa Miss Mundo). Entonces funcionaba, desde 1945 y frente al Vert Galán, el edificio Los Andes. Bajando estaba la Panificadora Caracas, que puso de moda los cachitos de jamón y los “pirulís”, que eran unos pancitos para pasa palos que se rellenaban con una mezcla de jamón endiablado, queso rallado y mayonesa. En el edificio Los Andes era conspicuo El Rincón de Ella. Esta boîte pertenecía a la chilena Graciela Luna cuyo nombre artístico era Ella la inolvidable (“la inolvidable” se lo agregaron en Cuba en 1955). En lo personal, a esta cantante la protegía Pastor Suárez, presidente del Concejo Municipal de Sucre pero, por debajo cuerda, ella era amiga del famoso luchador Gustavo Seclén Menchola “El chiclayano”, a quien la cantante animó a escribir canciones pero ya él incursionaba en eso, desde que hizo una gira por Cuba en 1952 con un grupo que incluía a Rita Montaner, cuyo esposo era un colega suyo también peruano. En El Rincón de Ella había música, pero ésta fue mejorada con shows al voltear la esquina, pues en los altos del Cine Radio City se instaló un cabaret que presentaba cantantes y orquestas, si bien éste fue luego convertido en billares donde era una fija un tipo apodado “El capitán”, que manejaba por igual el taco de billar que la guitarra.

Además del Radio City, también florecieron en Sabana Grande los cines Las Acacias, Metropol, Río y el Broadway. El Metropol fue luego alquilado por Venevisión para transmitir Sábado Sensacional con Amador Bendayán. Fue desde ese teatro donde se promovió —y se impuso— la gaita en Caracas. Al restaurante ubicado a un costado del Cine Broadway (de una extranjera llamada Natasha) iban a recalar los trasnochadores para el trago del estribo y una buena sopa de cebolla.

En el otro extremo de Sabana Grande, cerca del Gran Café, cobró vida el pasaje Galerías Bolívar, que albergó a Dominicana de Aviación (gerenciado por el músico Rafael Minaya, retirado en 1952), la Barbería Bolívar y al Bodegón da Beppi, que tal vez fue el primero en ofrecer exquisiteces en el este. Allí también quedaba el Píccolo Bar y, en la esquina de la Savoy, La Pompadour. Este night-club lo regentaba la franco-argentina Lidia Fruirst y de allí surgieron dos figuras de las tablas: la cantante Adilia Castillo, que allí se inició bailando, y la argentina Isabel Martínez (María Estela Martínez Carta), que también fue bailarina en el Pasapoga y luego presidenta de Argentina con el apellido de Juan Domingo Perón.

Perón era asiduo al “Callejón de la puñalada” (Pasaje Asunción), donde visitaba una tasquita que era propiedad de los hermanos José Luis y Pablo Dobarro. Allí se reunía con los periodistas pero prefería la compañía femenina. Por ese entonces enamoraba a Isabel Martínez, al ésta comenzar a bailar en el Pasapoga (inaugurado en 1955 en el edificio Karam de la nueva Avenida Urdaneta), a donde Perón iba a visitarla. Generalmente, pasaba por la casa de Pedro Cruz Bajares en San Román, antes de irse al cabaret, lo cual hacía manejando un pequeño auto Opel. El Pasapoga pertenecía a Pepe Arriaga, también propietario de El Chicote, que estaba ubicado a dos cuadras hacia el norte de la tienda del hogar Domus (ahora un enorme edificio). En El Chicote se reunían grupos encabezados por Marcelino y Juancho Madriz; pero otros preferían el Tic Tac (en la Avenida Bolivia, detrás de la Gran Avenida). Ese bar era de la belga “Susana Castell”, llamada Susy (su apellido real era Van der Brande Ducatteew). En el penthouse de un edificio cercano vivía Reinaldo Espinoza Hernández, creador del programa radial Fantasías Dominicales, que llevó al público la música académica (la “clásica”). Reinaldo, que fue uno de los descubridores del Indio Figueredo, tenía la franquicia del concurso Miss Venezuela, la cual le vendió en los cincuenta a Pan American Airways (que todavía no era Pan Am).

Después de convertida en boulevard, la otrora exclusiva Calle Real de Sabana Grande se convirtió en lugar de recreo para los ciudadanos, que ahora van allí a visitar sus innumerables tiendas de calzado y ropa, y a distraerse paseando y viendo las pintacaritas y estatuas vivientes, magos y payasos, músicos del Altiplano disfrazados de indios Sioux y hasta un simpático personaje (Makarrony) que baila salsa con una gigantesca muñeca de trapo.

La paralela al norte del boulevard es la Avenida Francisco Solano López, personaje paraguayo que fue biografiado por el historiador J. A. Cova durante su exilio perezjimenista. Esa avenida fue “tomada” por la “República del Este”, que era una heterogénea mezcla de intelectuales, artistas, escritores, poetas y músicos que formaron una peña contestataria en donde invariablemente recurrían al humor y a la sátira para descargar todo lo ortodoxo.

En la Solano fueron conocidos (aunque, algunos desaparecidos pero la mayoría aún funcionando): el Versalles de la Madame del Todo París, el cual fue un lujosísimo y efímero cabaret; La Huerta, Il Vecchio Mulino, El Caserío, La Quintana, El Lagar, La Bajada (un pequeño bar, así llamado porque se ubicaba en un sótano) y el famosísimo Urrutia. Cercano a este último todavía permanece El Maní Es Así, que tuvo su mejor época cuando su propietaria era la abogada Perla Castillo.

Pero el epicentro de tertulias —sin licor— eran los cafés, que se remontaban al alto siglo diecinueve. El más famoso de ellos en ese entonces fue el Café del Ávila del músico Ildefonso Meserón, quien ofrecía un ambiente grato para los intelectuales y artistas de Caracas. En ese Café tuvo lugar la primera exposición de bellas artes que se presentó en Caracas. Como el inglés James Mudie Spence se marchaba a Europa con su colección de pinturas, dibujos y fotografías, se decidió ambientar el salón del Café para exponerla. A tal efecto, dispuso Meserón una exhibición con objetos de escultura colocados sobre las mesas, mientras que en las paredes, cubiertas de tela azul, colgaban literalmente de arriba abajo multitud de fotografías, cartones y cuadros. Naturalmente, hubo recitaciones y, sobre todo, música. Jacinto Gutiérrez, padre de Pedro Elías Gutiérrez, recitó mientras que Eduardo Calcaño presentó un dúo de cornetas con acompañamiento de piano.

Como los caraqueños estaban acostumbrados a ver en sus casas particulares paisajes o retratos de familiares, o imágenes de santos, la exposición fue una auténtica novedad. En la exhibición participaron muchos artistas que ofrecieron paisajes de Venezuela y los consabidos motivos religiosos. Uno de estos, perteneciente a Pedro Herrera Vegas, era una reproducción de La virgen de los pañales.

El evento fue favorablemente comentado y el público se mostró muy entusiasta; sin embargo, en referencia al cuadro de Herrera Vegas, ocurrió que al filtrarse al pueblo la noticia de la exposición, se regó la voz de que “en el Café está expuesto un cuadro de la virgen en pañales”

Tomado de:
La Hemeroteca de Luis Rondón




miércoles, 18 de junio de 2014

A LOS ÁCAROS LES GUSTA EL DESORDEN,

o, científicamente sucio...


Aunque se puede ser alérgico a una o más de las sustancias orgánicas presentes en el polvo, son los ácaros domésticos la fuente principal de alérgenos del polvo de casa, produciendo potentes alérgenos capaces de sensibilizar e inducir síntomas respiratorios en las personas sensibilizadas.

Por: Guillermo Sáez Álvarez



Mi esposa es una fanática de la limpieza y el orden, y por consiguiente al levantarse lo primero que hace es ordenar la cama, cambiar las sábanas y las fundas de las almohadas.

A propósito, tenemos un hijo, bastante mayorcito, por cierto, que jamás que yo sepa, ha tendido la cama, y es más, no le gusta que le limpien nada, ni siquiera la señora que va semanalmente a limpiar la casa incluyendo arreglar las camas.

Hoy leí en una revista médica un artículo titulado:

-TENDER LA CAMA MALO PARA LA SALUD-

Yo me he tomado la libertad de copiar el texto:

- “Parece que ser desordenado con la cama trae beneficios. Según un estudio realizado por científicos británicos, dejar la cama distendida y al aire libre protege de ciertas enfermedades.  En tanto, según explican ciertos investigadores, una cama hecha cada mañana. Doblada cuidadosamente con las sábanas y mantas y que además extiende un cubrecama, crea condiciones de vida ideales para los ácaros que pueden causar asma, eczemas y otras alergias”.

- “Una cama hecha puede albergar rápidamente una población de ácaros de 1.5 millones de ejemplares, advirtieron los científicos. Por ese motivo, advirtieron a los padres imitar a sus hijos y dejar todo revuelto”.

 -“No solo a las personas ordenadas, sino también a los organismos microscópicos, les desagradan las camas sin hacer” dijo el Director de la investigación, Stephen Pretlove de la Universidad de Kingston en Londres.

- “Los ácaros se alimentan de escamas de la piel humana. Algo tan simple como dejar sin hacer la cama durante el día puede hacer que tanto la ropa de cama, como el colchón no tengan humedad, para que los ácaros se sequen y finalmente mueran”, explicó.

El artículo anterior , aunque tiene su fuente en investigaciones científicas parece más bien una curiosidad y es difícil de creer, y estoy seguro, que por más esfuerzos que yo haga, mi esposa va  a pensar que es un cuento...

Por dicho motivo, me puse a investigar en internet con el objeto de averiguar algo sobre los ácaros, pues que yo sepa, existen en todas partes y abundan más en el polvillo que se acumula en la habitaciones, y por supuesto donde exista el desaseo, ya sea los rincones de las habitaciones, como en colchones, edredones, fundas de almohadas, animales domésticos, alfombras, peluches y sitios húmedos. Hasta aquí mi conocimiento de estos animalitos microscópicos. Ahora veremos lo que pude averiguar en internet.

Acari, o acarina, del griego akares (diminuto) pertenecen a una sub-clase  de arácnidos

Se estima entre 50 mil a 500 mil especies, si incluimos las no halladas.  Los ácaros del polvo doméstico miden entre 0.2 a 0.5 mm o sea que a simple vista son invisibles.

Se encuentran en todas partes como ya dije, sobre todo en el polvillo de las habitaciones, alfombras, telas de terciopelo y algodón… También en animales domésticos como perros y gatos, peluches, colchones, fundas,  o en cualquier parte donde existan las condiciones ideales para su multiplicación que es entre 20 °C y una humedad no mayor de 70 %.

Los ácaros son los principales causantes de alergias nasales y asma, producidas por los excrementos de dichos animalitos. Las altitudes de más  de 1.100 mt no les sientan bien, por cuyo motivo esas alturas benefician a los asmáticos. Los ácaros viven entre 2 y 3 meses y su reproducción es sexual de cuya unión salen de 20 a 40 huevos cada vez.

Los síntomas causados por alergia a los ácaros pueden ser goteo nasal, estornudos mañaneros, silbidos al respirar y enrojecimiento de la piel.

Se recomienda airear a diario las habitaciones, el cambio frecuente de la lencería y la exposición al sol de sábanas, almohadas, y toda la ropa de cama y evitar objetos peludos como peluches alfombras, animales domésticos.

Hay productos para combatir los ácaros que supuestamente se consiguen en locales como farmacias, como el Benzoato de Sodio y el Acido Tánico.

Dejo a criterio de cada quien el creer o no en las investigaciones mencionadas en el artículo aquí reproducido, o continuar con sus costumbres si estas les han dado resultado hasta la fecha.

En cuanto al cambio frecuente de colchón, yo dudo mucho, que a menos que se tenga mucho dinero, al precio que está actualmente, olvídenlo;  eso sí:

Mantengan sus habitaciones escrupulosamente limpias
y no les dejen ni pizca de comida a esos bichos.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
25 de febrero de 2014.
FUENTE: GUIA MEDICA DE FARMACIAS.



CONSUMO DE REFRESCOS Y CONSECUENCIAS,

una undistria que atenta contra tí...


Los refrescos envasados son bebidas sin valor nutritivo, excepto el azúcar que puedan contener, generalmente carbónicas (con burbujas) y cuyos ingredientes son de origen artificial.



Por: Guillermo Sáez Álvarez

El consumo de refrescos está íntimamente ligado a la diabetes y la obesidad, sin descartar enfermedades del corazón.  Esta información  está comprobada por encuestas efectuadas por  AMERICAN JOURNAL OF NUTRITION de Estados Unidos de Norteamérica, que revelaron, sin lugar a dudas, que aquellas personas que consumen más de un refresco al día, están más expuestas a accidentes cardiovasculares.

Es común ver en los expendios, a niños comprando botellones de 2 litros, es decir, con un contenido de 8 vasos con un equivalente, haciendo un cálculo bastante conservador de 56 cucharaditas de azúcar (a 7 cucharaditas por vaso). 

Es una costumbre bastante arraigada entre familias que acompañan sus comidas con un vaso de refresco. Podemos presumir que el niño no está consciente del daño que se hace, pero sus padres sí lo saben, pero lo ignoran o bien por ignorancia, o por la costumbre que existe en gran parte de la población de desconocer este tipo de advertencia, y prefieren creer que se hace con la intención de perjudicar a las empresas fabricantes y sencillamente “no le paran”. 

Las “pobres” empresas, que venden el producto y gastan millones en publicidad por todos los medios disponibles, son gigantescas transnacionales a quienes no les importa la salud del pueblo.  La marca del refresco es lo de menos, ya que todos producen igual daño.  De acuerdo a una publicación médica, los hombres consumen en refrescos 178 calorías por día, y las mujeres 103.

El azúcar se digiere rápidamente a través de la orina, pero las grandes dosis  de fructosa, provenientes de la sacarosa o el jarabe de maíz de alta fructosa, al convertirse en grasa a causa del metabolismo, producen colesterol malo y triglicéridos, a la larga dañinos a la salud y dado que su daño es lento, pero continuo, es casi imperceptible hasta que comienzan a verse niños y adultos obesos y aumento de casos de diabetes en  la población.

Ese saborcito especial que se nota en algunos refrescos, algo así como un picantico, se debe a agregados que al mismo tiempo que disimulan el sabor dulce, produce adicción, que aunque no tanto como los licores y la cerveza, es el anzuelo que a la larga hará de usted, amigo lector, un posible diabético o una persona propensa a enfermarse del corazón o con altos contenidos de colesterol y triglicéridos en la sangre.

Y por último, un consejo a los padres: acostumbre a sus hijos a tomar jugos de frutas naturales que en nuestro país las hay para todos los gustos: lechosa, piña, guayaba, cambur, patilla, naranja, mango y otras, todas ricas en vitaminas A, B y C. 

- ¡¡¡AHHH!!!…y el sabroso papelón con limón.

Por: Guillermo Sáez Álvarez.
Nota: algunos datos tomados de Revistas Médicas.


EL DAVID de MIGUEL ANGEL

y  EL ANGEL CAIDO de RICARDO  BELLVER.  

La inteligencia vs. La fuerza bruta y la soberbia y rebeldía vs. El poder y la justicia.


Por : Guillermo Sáez Alvarez,



Un enorme bloque de mármol de Carrara de más de 6 mts. de altura iba a convertirse, con el prodigioso cincel de uno de los más grandes genios de la escultura universal, Miguel Angel Buonarrotti, en la estatua del Rey David, la colosal obra  de 5.17 mts. De altura, considerada la obra cumbre del genial escultor, figura cimera del Renacimiento Italiano, y se considerada por los expertos la inteligencia contra la fuerza bruta.


El bloque de mármol había sido dañado varias veces por anteriores escultores y abandonado sin que ningún escultor de la época se atreviera a concluir el trabajo, que tras muchas deliberaciones se le asignó a Miguel Angel, quien luego de aceptar  y decidir que la obra sería DAVID , y tras gran cantidad de dibujos, bocetos y modelos en miniatura realizados en cera y terracota comenzó un trabajo que duraría 2 años.


La obra, una vez concluida, recibió la aprobación unánime de los más eminentes artistas de la época, entre los cuales se encontraban Leonardo Da Vinci y Boticelli, quienes también fueron candidatos para ejecutarla.

Representa a un joven musculoso antes de enfrentarse a Goliat, el gigante filisteo. Sin embargo, algunos expertos piensan que es posterior al combate y su gesto es de victoria.

Eran los días en que Savonarola perseguía a los que él consideraba herejes y muchas obras fueron destruidas y quemadas por considerarlas impropias y pecaminosas por su desnudez, un gran gesto de la hipocresía de aquellos tiempos.

La posición del Rey David, con el cuerpo ligeramente balanceado a la derecha, mientras la cabeza gira hacia la izquierda era llamada por los escultores de la época “ contrapessto”, y fue bastante utilizada.

La obra, luego de varios traslados y restauraciones, reposa actualmente en la Academia de la Cultura de Florencia.



EL  ANGEL CAIDO

( La soberbia y rebeldía vs. El poder y la justicia )



La escultura de El Angel caído, obra de Ricardo Bellver, es la representación de Lucifer, el angel que se rebeló contra Dios. El ángel aparece recostado de una rocas, con grandes alas de murciélago y una gran serpiente enroscada en su cuerpo.Fué realizada en piedra caliza, granito y bronce en 1885 y se encuentra en Madrid, España. Bellver se inspiró en la obra de Milton, El Paraiso Perdido.

Según las escrituras bíblicas, cuando Dios creo a Adan y Eva colocándolos en El Paraiso Terrenal, simultáneamente estaba rodeado de la Corte Celestial, conformada por ángeles, arcángeles, serafines y toda una pléyade de asistentes bajo sus órdenes como la máxima autoridad divina.  El más hermoso de ellos era Luzbel, que no queriendo ser gobernado; en un acto de soberbia se rebeló contra Dios queriendo ser igual a El Creador, por cuyo motivo fue expulsado de los cielos y condenado a permanecer por los siglos de los siglos baja las llamas del infierno.

Así que Dios tuvo que afrontar la primera conspiración, una especie de golpe de estado celestial que gracias al gran poder divino pudo derrotar.  No obstante, Dios aún conservaba servidores fieles, entre los cuales estaba el Arcángel Rafael, a quien encomendó la tarea de advertir a Adan y Eva que podían comer todos los frutos de Paraiso, menos el fruto del Arbol del Conocimiento, o el árbol del bien y del mal so pena de ser expulsados y convertirse en simples mortales. Rafael cumplió su misión al pié de la letra, y tanto Adan como Eva acataron las órdenes aún sintiendo curiosidad.

Y fué entonces cuando Lucifer, aprevechándose de esta debilidad, adoptó forma de serpiente, y convenció a Eva, por ser la más débil de comer la manzana , fruto que lucía apetitoso.  Eva compartió con su marido y ambos comieron de la deliciosa fruta.  Casi de inmediato se le abrieron los sentidos y se dieron cuenta que estaban desnudos, por lo cual se cubrieron sus órganos genitales con hojas. Sin embargo más pudo la tentación de la carne y sintiéndose atraídos uno al otro, mantuvieron relaciones, no se sabe si antes o después de ser expulsados del Paraiso.  Lo cierto es que procrearon 3 hijos: Caín, Abel y Set, convirtiéndose así en los padres de la humanidad.

La venganza de Lucifer contra Dios, producto de la soberbia y la rebeldía se regó por el mundo a medida que éste se poblaba, dando origen a los 7 pecados capitales : lujuria, pereza, gula,ira,envidia, avaricia y soberbia.

Lucifer, o Satanás, el demonio, el diablo, o cualquier nombre que se le de son uno solo: la representación de todos los males que sufre la humanidad, y es cuando uno se pregunta: ¿ Dónde está Dios ?

Quizás no vemos a Dios, pero está dentro de cada uno de nosotros si lo sabemos encontrar.

Es probable que para muchos la primera parte de este escrito no tenga nada que ver con la segunda, aunque dependa desde el punto de vista  o del cristal con que se mire. La primera parte significa la victoria del bien sobre el mal . El bien es la inteligencia de David y el mal es Satanás representado por Goliat que cae derrotado por la honda de David.

La segunda parte , Satanás y la serpiente que hizo pecar a Adán y Eva.

Y en ambas está la mano prodigiosa de Miguel Angel.  Su cincel moldeando al Rey David con la honda que venció a Lucifer, mientras sus pinceles plasmaron en la bóveda de la Capilla Sixtina que él mismo diseñara, la creación del mundo.

Y dentro del corazón del genial
artista con seguridad estaba Dios.

Por : Guillermo Sáez Alvarez,
13 de febrero de 2013


martes, 17 de junio de 2014

PETARE,

en los Años 40-50-60's...


Zona agrícola- Los famosos golfeados- Casco histórico- Sociedad Marauri-Personajes- Tito Salas y El Toboso- Bárbaro Ribas- Las Vegas de Petare.



Por: Guillermo Sáez Álvarez

Petare, cuyo nombre se deriva de los vocablos “pet” y “are” de la lengua caribe hablada por los Indios Mariches y que unidas significan “de cara al río” por ser la confluencia de los ríos Guaire y Caurimare.  Hoy día, Petare es la capital del Municipio Sucre del Estado Miranda con infinidad de barrios que han poblado todos los cerros circundantes, calculándose su población en más de un millón de habitantes, siendo el municipio más poblado de la zona metropolitana de Caracas.

Sin embargo, en este artículo  solo nos referiremos a los años 40-50-60, cuando aún Petare conservaba su sabor a pueblo colonial, gozaba de más tranquilidad y aún se podía dar un paseo por las zonas verdes que aún quedaban.

AÑOS 40,  El Toboso, Los golfeados.

Petare estaba rodeada de haciendas de café, maíz y legumbres cultivados por campesinos venezolanos e inmigrantes portugueses hasta bastante entrados los años 50. Era el paso casi obligado de viajeros que se dirigían a Baruta, El Hatillo, Guarenas y Guatire. También fue la residencia del famoso pintor Tito Salas, en la hacienda El Toboso, a orillas del río Guaire, quien vivió allí hasta su muerte ocurrida en 1974.

Entre  los años 40-50 se hicieron famosos los golfeados que nunca fueron superados y llegaba mucha gente de Caracas especialmente a comerlos. Yo recuerdo haber ido varias veces teniendo apenas 15 años con mis tíos José y María Josefina.

Por los años 50 -52 se construyó la Urbanización Las Vegas de Petare durante el mandato de Pérez Jiménez, y nos fue adjudicado un apartamento en el Edificio 5. El barrio José Félix Ribas aún no existía, por lo que se podía dar paseos por tierras aun cultivadas.

La urbanización contaba con todos los servicios: abastos, panadería, tiendas, una gran plaza y colegio. También había un Centro Cultural del Consejo Venezolano del Niño, bajo la dirección de Elio Nacarella, quien daba clases de pintura y se practicaban  deportes.

Yo hice amistad con el pintor recién fallecido y con algunos fisicoculturistas, entre ellos algunos residentes en el casco histórico. Puedo mencionar a Francisco D´Antonio, crítico de arte y Aníbal Chohua, hijo de un comerciante y dueño de la casa donde funcionaba la Sociedad Marauri, que era centro de actividades culturales y artísticas incluyendo teatro. Allí me fue cedido un espacio donde, además de pintar, instalé un gimnasio.

Tengo que contar una anécdota que se hace necesaria para agregarle humor a este artículo. Por esa época yo usaba spray para pintar botellas y lanzaba las latas sobrantes al cesto de la basura  y allí se iban acumulando. Nacarella también iba a pintar y en una ocasión tuvo la feliz idea de quemar la basura para asear un poco el lugar, y no se le ocurrió otra cosa que quemarla. De repente, las latas vacías comenzaron a explotar con la mala suerte de que justo enfrente había una oficina de la DISIP. De pronto la Sociedad Marauri se llenó de policías pensando que se trataba de un atentado.  Bastante trabajo que le costó al pobre Nacarella explicar que se trataba de un lamentable incidente. Gracias al Sr. Chouha se salvó de ir preso, pero eso me costó que me prohibieran continuar usando spray.

BARBARO RIBAS

DÁntonio vivía en una de las mejores casas de Petare y le gustaba mucho ayudar a los pintores ingenuos, siendo el descubridor de Bárbaro Ribas. Se dice que personas inescrupulosas le llevaban botellas de caña para rascarlo y llevarse sus cuadros. Tengo que aclarar que eso no me consta, por lo cual ni lo afirmo ni lo niego.

Con el transcurrir del tiempo, aquellos campos por donde salíamos a pasear por las tardes se fueron transformando en barrios de mala muerte, droga y delincuencia, pasando igual con los cerros circundantes. Para ser justo diré que también se construyeron urbanizaciones como Palo Verde, El Llanito y otras, salvándose algunas como Las Vegas de Petare por quedar algo aislada.

Podría contar muchas cosas más sobre Petare, pero pienso que es suficiente por tratarse de cosas que poca gente conoce y no las encontrarán en internet.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
junio 2014


LOS FANTASMAS DE CARACAS,

o, Caracas sin luz, ¡SUSTO!


"En el Norte ya festejaron Halloween, y entre ayer y hoy se celebra en casi toda América Latina el Día de los muertos. En este intercambio del continente con el más allá -que es, por cierto, de diferentes tenores-, hoy se ha querido invocar a los fantasmas que una vez se adueñaron de la noche caraqueña. Quién mejor que Oscar Yanes para echar los cuentos" -Johan Ramírez-

TUNEL DE "EL SILENCIO"


Tomado de:
02 DE NOVIEMBRE 2008

Caracas era una aldea apacible, iluminada, como siempre ha sido esta ciudad, engrandecida por la presencia de El Ávila, con unas pocas cuadras organizadas todas alrededor de la Plaza Bolívar, a partir de donde fluía la vida tranquila de los años 30 y 40. Pero a medida que caía la tarde, las sombras parecían adueñarse de ella, los árboles se tornaban sombríos, los espacios vacíos, las esquinas misteriosas, y la misma Plaza, viva en la tarde, lucía temerosa cuando llegaba la noche. Era Caracas sin luz eléctrica: ¡espanto hasta el amanecer!

El temor se duplicaba después de la cena, pues alrededor del débil candil de una vela, se sentaban grandes y pequeños para escuchar las historias más tenebrosas que, por lo general, solía contar el abuelo, o el hombre mayor de la casa. Es que la ciudad era movida por los fantasmas, y los más aventureros habrían querido toparse con alguno, pues éstos eran asociados con riqueza, ya que corría la creencia de que los aparecidos no eran más que almas en pena, de españoles o de criollos que durante la conquista y la independencia habían huido del país a las carreras, no quedando más tiempo sino para la ambición de guardar bajo tierra los tesoros robados a Venezuela. Luego se marchaban llevando en la cabeza, y algunas veces en un trozo de papel, el mapa improvisado en que dejaban constancia de dónde estaba su injusto botín, con la esperanza firme de volver algún día, ellos o sus descendientes, para llevarse por fin el baúl repleto del oro que jamás habría de pertenecerles -una suerte de "maletinazo" a la antigua, pues.

A LAS DOCE DE LA NOCHE

Dice Oscar Yanes que de niño escuchó todas las historias posibles, y ahora, cuando aquello no es más que el recuerdo de una ciudad ingenua, las cuenta él, y sólo falta el candelabro lúgubre a su lado para que quede convertido en el abuelo que hace setenta años le relataba la existencia pavorosa de los fantasmas caraqueños.

Y comienza por el más antiguo de todos, uno del que se tiene memoria desde los primeros días de la colonia, que espantaba a los propios españoles que esclavizaron al indio, y que no dejó de aparecer hasta entrados los años cuarenta. Por eso se regó el chiste de que aquel espectro, el famoso "Enano de la Catedral", era "antiadeco", pues apenas Rómulo Betancourt se montó en el gobierno, éste desapareció.

OSCAR YANES RECUERDA TODAS LAS HISTORIAS QUE OYÓ DE NIÑO

"Son las doce de la noche en Santiago de León, las seis de la mañana en el reloj del Vaticano", anunciaba con voz abismal en el clímax de su aparición. Dicen que medía medio metro y que salía con un cigarro en la mano, después de la medianoche, para hacer escarmentar al hombre mujeriego que se atreviese a andar de parranda a esas horas. Cuando a lo lejos veía a su víctima, le hacía señas para pedirle un fósforo. Los que no conocían la historia, se acercaban por cortesía, y cuando encendían el cerillo para ofrecerle fuego, el enano comenzaba a crecer hasta alcanzar la altura de la torre de la Catedral (la que está junto a la Plaza Bolívar), y señalando la hora pronunciaba la enigmática frase que debió hacer eco por las calles solitarias de la capital.

Los incautos corrían pálidos hasta el Panteón Nacional, donde caían trémulos y con la lengua de corbata. Al otro día, la comidilla de la ciudad era contar que a fulano de tal le había salido el enano susodicho.

Nunca se supo qué pasó con este personaje. Lo cierto es que un día dejó de aparecer. Años más tarde, cuando la zona fue desarrollándose y llenándose de lugares de fiesta, contaban los rumberos "alegrones" que salían de madrugada tras las noches de farra, que veían por esa misma cuadra a un viejito algo fantasmagórico. De allí salió la famosa guaracha de Billo que rezaba "En la esquina de Las Gradillas sale un muerto, con la cara de viejo y la pata de palo". ¿Guardaría alguna relación éste con el "Enano de la Catedral"?

SONRISA MACABRA

Otro, quizá el más espantoso de todos, era El Conde, un aristócrata español que había vivido en la Misericordia, hoy Plaza Carabobo (muy cerca de la Fiscalía General de la República y del Liceo Andrés Bello, donde está la estación de Metro Parque Carabobo).

Cuentan que al fallecer comenzó a salir por esa zona, cada noche y vestido de gala, montado en un coche halado por cuatro caballos degollados. Para colmo, él, asomado con altivez por la ventanilla, exhibía en la mano su propia cabeza sonriente, que con gestos amigables, cual si atendiese al Manual de Carreño, saludaba a los infortunados que se hallasen por las calles. Quien veía aquel espectáculo, evidentemente, se aterraba.

Y OTROS ESPANTOS

Asimismo había una aparición muy temida que salía en la Plaza del Panteón. Curiosamente, era quizá la única que no llegó a identificarse como un fantasma propiamente, pues se trataba de una carreta que marchaba sola, sin animal que la arrastrase ni nadie que la guiara. Iba dando tumbos sobre las calles, dejando por el camino un recital de quejidos tenebrosos, y cargando una pila de huesos humanos. Le llamaban, no sin razón, "El carretón de la muerte".

También era común escuchar por las noches el murmullo creciente de un centenar de mujeres cuyos rostros nunca nadie logró ver, iban como religiosas, con la cabeza inclinada y rezando oraciones ininteligibles. Parecían vestidas con hábitos: eran "Las ánimas del purgatorio".

Pero estas leyendas tuvieron su final para los años cincuenta, cuando Pérez Jiménez se hacía dueño de turno de Venezuela. Entonces hubo quienes bromearon diciendo que los muertos se habían marchado por miedo a la dictadura. Las que sí persistieron fueron las apariciones "privadas"; es decir, las que ocurrían en casas de familia. Fueron famosas las residencias de La Pastora como unas de las más dadas con "el más allá", al igual que las de La Candelaria o Santa Rosalía.

De hecho, como había la creencia popular de que un muerto salía donde había un tesoro escondido, era común que la gente buscase, para vivir, casas donde estuviera comprobada la existencia de fantasmas. Conseguir un entierro era la esperanza de muchos para salir de la pobreza, era como ganarse la lotería. Y hubo quienes lo lograron.

Dicen que en Sabana Grande y Petare, antiguamente haciendas gigantescas, se hallaron grandes fortunas bajo tierra. En Los Dos Caminos existió una familia modesta que tras comprar una casa sencilla, se volvió millonaria repentinamente. Supuestamente fue producto de un entierro, idea afianzada cuando uno de los hermanos enloqueció sin razón aparente, pues así como un muerto era sinónimo de riqueza oculta, se decía que para que éstos entregaran sus arcas repletas, había que ofrecerles a cambio lo que pidiesen, y, por lo general, eran miembros de la familia. El desdichado loco, contaban, fue la ofrenda que se pagó en Los Dos Caminos.

Pero no todos los muertos eran malos ni todos pretendían espantar a la gente. También los había buenos, y el más representativo de todos fue José Gregorio Hernández, de quien, semanas después de fallecido, comenzaron a registrarse apariciones en casas, calles, y especialmente en el Hospital Vargas.

Dice Oscar Yanes que algunos de estos fantasmas, como otras tantas historias de la cultura popular venezolana de hace setenta o sesenta años, pudieron ser invención de los gobiernos de paso para desviar la atención pública de los hechos verdaderamente importantes. La ciudad, noble como siempre, y seducida por aquellas fantásticas historias donde imperaba el misterio y lo desconocido, caía en las creativas tácticas del poder. Hoy, qué más da sino rescatar esas memorias y traerlas a nuestro tiempo para que nunca dejen de aparecer, por lo menos no en el imaginario capitalino, los temibles, y a veces irrisorios, fantasmas caraqueños. 

¡Qué no mueran esos muertos!,
y valga también la expresión.


Tomado de:
02 DE NOVIEMBRE 2008


QUE TIEMPOS AQUELLOS,

o recuerdos en mi mente...


A veces, a falta de algo mejor, me pongo a recordar cosas, que aunque algunas están en MIS MEMORIAS, regresan a mi mente corregidas y aumentadas o quizás algunas olvidadas.

MERCADO DE SAN JACINTO


Por: Guillermo Sáez Álvarez

Aquellos tiempos, cuando niño aún, en la escuelita de las hermanas Calcaño, me enamoré de una bella chiquilla, hija de padres burgueses, y ella me correspondía. Era un amor inocente y puro, como puede enamorarse un niño de 8 años a lo sumo y que duró solo el tiempo que permanecimos en aquella escuelita, donde aprendimos las primeras letras. Es un hermoso recuerdo

Aquellos tiempos , en el Colegio San Ignacio, cuando íbamos de excursión al Ávila, con el hermano Lanz, pequeño y gordito, pero con una resistencia que no podíamos entender, pues, a pesar de la empinada cuesta, rumbo a Los Castillitos, iba tocando la flauta, como si tal cosa. Y por cierto, a su muerte, con algo más de 90 años, le rindieron un merecido homenaje, pues llegó a ser un gran músico.

Lanz fue nuestro maestro de segundo grado de primaria. Buen profesor, por cierto. Con él aprendimos la caligrafía Palmer y las primeras nociones de Gramática y Aritmética. Otro maestro a quién recuerdo muy bien fue el hermano Bonet, en cuarto grado, quien descubrió mi afición por el dibujo y me ponía a hacer retratos a lápiz, entre ellos, uno de Simón Bolívar. Fue un excelente profesor de matemáticas y con él aprendimos más de lo que exigían los programas oficiales, por ejemplo: raíz cuadrada.

Por esos tiempos, vivíamos en La Pastora, parroquia al norte de Caracas, hasta 1948, cuando nos mudamos a Los Rosales

Al  principio, en 1930, todos mis tíos vivían con nosotros; Noé, Oscar, José Manuel, Aquilino (viejo Sáez) y Oswaldo, el menor.  La casa, que era muy grande, con 7 habitaciones podía albergar a toda la familia con comodidad. Al pasar del tiempo se fueron casando y así, poco a poco, nos fuimos quedando solo con nuestros padres y entre todos sumábamos 14, pues éramos 12 hermanos. Más tarde Carlos Enrique se fue a vivir con los abuelos… ¡ahhh!, me olvidé de Tiota, nuestra aya y regresamos a la cifra de 14.

Hay algo, cuyo recuerdo me trae tristeza. Fue mi salida del Colegio San Ignacio, uno de los mejores de Caracas. De haber continuado y hacer mi bachillerato completo, con seguridad sigo una carrera universitaria, pues iba muy bien ¿Razones económicas? No lo sé, si del San Ignacio pasé al Liceo Alcázar donde se pagaba igual.  Mis padres nunca me dijeron. Cuando se cambia de colegio, siempre hay un descontrol. El Liceo Alcázar, aunque nunca igual al San Ignacio, tenía 2 buenos profesores: García, en Ciencias Naturales, y Quintero, en Historia de Venezuela. A García le gustaba enseñarnos en plena naturaleza, así que salíamos al campo, donde hubiera flores y plantas y  aprendimos a conocer y diferenciar sobre el terreno vegetales y flores de todo tipo y el nombre de cada especie.

Quintero también fue original, pues odiaba el caletre y sabía bastante de Historia. Así que cada semana escogía entre los más destacados, a alguno de nosotros para dictar la clase, y así saber si habíamos asimilado sus enseñanzas.  Por ejemplo, si teníamos que hablar de la batalla de Carabobo, había que conocer y explicar sobre el pizarrón las fuerzas de cada contrario, maniobras, tácticas, pérdidas por cada bando y consecuencias finales. Igual si teníamos que explicar la Guerra a Muerte, el paso de los andes, Boyacá, etc. O aprendíamos o aprendíamos, era su lema.

Nunca me quejé del Liceo Alcázar que por cierto, aún existe. Pero tuve que trabajar a edad muy temprana y estudiar de noche en el Liceo de Aplicación, donde por cierto, odiaba el latín y las declinaciones. Quizás era el profesor.

Mi primer trabajo fui en la Papelera Industrial, propiedad de Miguel Carabaño y Francisco Mendoza, por cierto, familia de los actuales Mendoza. A la muerte de Francisco Mendoza, lo sucedió su hijo, que por cierto, visitaba mucho el negocio y fuimos muy amigos.

Así comencé un tour por diferentes trabajos: Productora de Grasas, DG Estadística, UCV. Stubbins, hasta desembocar en el INOS  hasta mi jubilación.

Aunque no perdí todo ese tiempo, pues hice cursos en la Escuela de Administración,  aprendí dibujo de sistemas, pintura, contabilidad y adquirí conocimientos de clasificación y catalogación de materiales y algo de estadística y biblioteconomía en la UCV. También algo de carpintería y vitrales.

Hoy, después de tantos años y mucho correr, estoy detrás de unas teclas aprendiendo a ser escritor independiente, con bastante dedicación, amor a la gramática, defensa del idioma…y el apoyo que no se puede pasar por alto, de los que valoran y publican en su blog mis modestos trabajos. Por cierto, un saludo a J.W. de Wekker Vegas, quien debe estar algo atareado reparando uno de estos útiles, pero caprichosos aparatos.  

Por hoy basta de teclear.

Por: Guillermo Sáez Álvarez,
25 de junio de 2013.